¿Se puede ser feliz engañado?

Posiblemente esta sea una de las preguntas de más actualidad. Constantemente, encontramos información manipulada que llega a los medios de comunicación y que nosotros aceptamos sin cuestionarla. En escasas ocasiones la contrastamos con otras fuentes o logramos ver más allá. De esta forma, no conocemos la verdadera realidad, sino un ambiente “maquillado” que nos hace pensar únicamente en nuestros problemas sin ver lo que hay más lejos de nuestra felicidad.

Por estos motivos, podemos decir que sí se puede ser feliz engañado. El ser humano necesita ser feliz, y para ello busca todo lo que necesita, olvidando en muchas ocasiones los perjuicios que puede causar en los demás. Busca un fin sin justificar sus medios. En ocasiones, se nos plantea una situación falsa o manipulada como única realidad, y es entonces cuando caemos en una red de mentiras, un círculo vicioso de desinformación, sin darnos cuenta: aquí empieza el engaño. ¿Acaso no todo funciona prácticamente de la misma manera? Nunca conocemos la verdad absoluta sobre ningún tema que nos rodea (desde algo tan básico como una relación de amistad hasta la creación del Universo). Muchas veces, la verdad que nos rodea es tan dura que preferimos recurrir al autoengaño (“yo no puedo hacer nada para cambiar la situación”) y conformarnos con un mínimo de información, cerramos los ojos ante los problemas ajenos y preferimos centrarnos en lo nuestro. Sabemos que si nos informamos por completo, si obtenemos la información real, el daño psicológico podría ser bastante grande (no en todos los casos, pero sí refiriéndonos a aquellas mentiras sobre las que se sostiene nuestra vida diaria). Por lo tanto y según mi opinión existen en este tema dos tipos de engaños: aquellos de los que somos conscientes y que por lo tanto consentimos para no hacernos daño, y aquellos a los que prefiero llamar “engaños absolutos”, ya que los vemos como verdades (o nos han hecho ver como verdades) que en realidad no lo son.

Por otro lado, considero que hay en asuntos en los que siempre estaremos manipulados, como la política, la información de nuestros países o las noticias de guerra y masacres que ocurren lejos. En otros temas, esta desinformación puede resolverse con el estudio, la atención hacia lo que nos rodea y el desarrollo intelectual y personal.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s