“Labor” en Hannah Arendt

Hace unas semanas introducíamos el concepto “acción” en el pensamiento de Hannah Arendt dentro de su obra La condición humana. Hoy vamos a explicar otro de los términos centrales que se recogen en dicha obra, la “labor”.

La autora define la “labor” como sigue:

“Labor es la actividad correspondiente al proceso biológico del cuerpo humano, cuyo espontáneo crecimiento, metabolismo y decadencia final están ligados a las necesidades vitales producidas y alimentadas por la labor en el proceso de la vida. La condición humana de la labor es la vida misma”.[1]

 

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2017

Se está terminando un año lleno de proyectos en Pasajes Fragmentarios: nueva autora, recomendaciones de libros. Antes de despedirnos de este 2017 y descansar unos días para encarar el 2018, con muchas ideas por desarrollar, señalamos aquellas entradas que más han leído nuestros lectores:

 

Y algunas de las que más han gustado:

 

Asimismo, os recordamos que en las diferentes categorías o etiquetas podéis descubrir muchas más entradas. Por último,

desde Pasajes Fragmentarios os deseamos:

https://i2.wp.com/i.vimeocdn.com/video/500294290_1280x720.jpg

Fuente: https://vimeo.com/114575604

Totalitarismo: una visión arendtiana

¿Por qué estudió Arendt el fenómeno del ‘totalitarismo’?

Los orígenes del totalitarismo (1951) fue la primera gran obra publicada por Hannah Arendt. En ella expone aquellas corrientes que propiciaron la llegada del movimiento totalitario en los regímenes nacionalsocialista y estalinista. Para ello dividió la obra en tres partes: antisemitismo, imperialismo y totalitarismo. En cada una de ellas analiza los hechos más destacados, desde el origen del odio a los judíos –en la primera– hasta los rasgos característicos del sistema totalitario –en la tercera– pasando por un examen de los rasgos de los imperialismos de finales del siglo XIX y principios del XX –en la segunda.

A pesar de ver la luz a principios de la década de los años 50, ya en 1944/45 tenía pensado tratar el tema del ‘totalitarismo’ como demuestra un esbozo del libro titulado Los elementos de la vergüenza: antisemitismo, imperialismo, racismo; cuyas dos primeras partes estarán concluidas un año más tarde. No será hasta 1948/49 cuando decida cambiar el título de la tercera parte y nombrarla tal como se recoge en la edición de 1951.

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La pasión por los libros de Michel de Montaigne

Michel de Montaigne, creador del género ensayístico en pleno siglo XVI, no pasó la oportunidad de escribir en sus famosos Ensayos sobre los libros. A lo largo del capítulo X del Libro II “Los libros”, hace un recorrido por aquellos títulos, autores preferidos y sus gustos y preferencias, que forman parte esencial de su vida y su filosofía. En las páginas que conforman el capítulo, permite que el lector conozca cómo pueden hacer que cambien una vida, la forma de ver y de entender el mundo.

La idea principal que se puede extraer del capítulo es que nuestro escritor es un asiduo lector de los clásicos. A través de las páginas nos va mostrando cómo se sirve de las lecturas, sobre todo de autores de la antigua Roma, para intentar comprender y conocer su propia persona, su propio juicio. Nos encontramos un autor que no duda en opinar de todo, aunque no tenga un amplio conocimiento sobre el tema en cuestión. También destaca su capacidad crítica, no solo hacia otros autores, sino también hacia sí mismo, pues no le importan aceptar y reconocer su propia ignorancia. Prefiere ser sabio en el arte de vivir y morir que no un teórico con un amplio surtido de conocimientos. Sigue leyendo

“Acción” en Hannah Arendt

Hannah Arendt en su obra La condición humana  expone su concepto “vita activa” que se fundamenta sobre las actividades de “labor”, “trabajo” y “acción”, siendo ésta la más importante, tanto en esta obra como a lo largo de toda su producción. Para Arendt, la acción es la única actividad del hombre que no necesita objetos extremos para poder llevarse a cabo (como si ocurre con la labor y el trabajo), sino que con la sola presencia de otros hombres se puede desarrollar. A partir de esta concepción, el principal producto de la acción es la política:

“La acción, única actividad que se da entre los hombres sin la mediación de cosas o materia, corresponde a la condición humana de la pluralidad, al hecho de que los hombres, no el Hombre, vivan en la Tierra y habiten en el mundo. Mientras que todos los aspectos de la condición humana están relacionados de algún modo con la política, esta pluralidad es específicamente la condición –no solo la conditio sine qua non, sino la conditio per quam– de toda la política”.[1]

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