“Trabajo” en Hannah Arendt

Hace unas semanas explicábamos los conceptos de “acción” y “labor” en Hannah Arendt a partir de su famosa obra, La condición humana. Hoy exponemos la segunda actividad que aparece por orden cronológico en la obra: el trabajo. Según la propia autora:

“Trabajo es la actividad que corresponde a lo no natural de la exigencia del hombre, que no está inmerso en el constantemente repetido ciclo vital de la especie, ni cuya mortalidad queda compensada por dicho ciclo. El trabajo proporciona un «artificial» mundo de cosas, claramente distintas de todas las circunstancias naturales. Dentro de sus límites alberga cada una de las vidas individuales, mientras que este mundo sobrevive y trasciende a todas ellas. La condición humana del trabajo es la mundanidad”.[1]

Según esta definición de Arendt el trabajo se encargaría de fabricar productos que pueden llegar a crear un mundo diferente al de la naturaleza. Esto permite que el ser humano llegue a comportarse como un ser creador, que puede hacer y destruir según sus intereses.

Una vez visto esto, podemos entender que la actividad del trabajo permite que el hombre sea capaz de crear objetos a partir de imágenes abstractas. A partir de esta definición se puede entender que el trabajo sería toda aquella actividad que crea utensilios y los utiliza para fabricar otros. Por tanto, se encontrarían dentro del trabajo actividades como la carpintería, la albañilería, etc., todo tipo de actividades que necesitan las manos para producir y crear objetos.

Todo lo anterior hace que su productividad añada nuevos útiles al artificio humano[2]. Es decir, a partir de la fabricación de cosas el hombre crea, añade y mantiene, ese mundo artificial –el artificio humano –que se aleja del natural –del que se encarga la labor–.

Pero para que pueda haber una productividad y, como consecuencia, un artificio humano, debe haber un material sobre el que trabajar. Según palabras de la propia Arendt:

“[…] El propio trabajo siempre requiere entonces algún material sobre el que actuar y que mediante la fabricación, la actividad del homo faber se transformará en un objeto mundano”.[3]

Este proceso de creación a partir de un objeto es lo que permite que se dé la mundanidad, es decir, el artificio humano. Por eso Arendt, según se avanza en el libro, define de nuevo el trabajo:

“El trabajo de nuestras manos, a diferencia del trabajo de nuestros cuerpos – el homo faber que fabrica y literalmente «trabaja sobre» diferenciado del animal laborans que labra y «mezcla con», – fabrica la interminable variedad de cosas cuya suma total constituye el artificio humano”.[4]

Se ve que sólo mediante el trabajo el ser humano, visto como homo faber, puede crear un mundo artificial que se contraponga al natural. Para que esto pueda ser así, Arendt dice que “la guía de fabricación está al margen del fabricante y precede al verdadero proceso del fabricante”.[5]

Esto quiere decir que la imagen del objeto, así como el proceso que se debe seguir para producirlo, es anterior a la propia fabricación. Primero está la idea abstracta y, posteriormente, a través del uso de las manos se trabaja sobre algo para crear lo que previamente estaba en la mente del hombre.

Se puede concluir que el trabajo es la actividad del hombre capaz de crear, que permite que el ser humano construya objetos para formar una vida artificial que se distancie de la naturaleza. Se diferencia de la labor porque no se encarga de satisfacer las necesidades biológicas, sino que satisface otras que a su vez son creadas por él mismo.

Notas

[1] ARENDT, Hannah. La condición humana. Cruz, Manuel (intr.). Barcelona: Paidós, 2005. 368 p. Colección Surcos. Página 35.

[2] Ibid. Página 112.

[3] Ibid. Página 114.

[4] Ibid. Página 165.

[5] Ibid. Página 169.

Anuncios

“Labor” en Hannah Arendt

Hace unas semanas introducíamos el concepto “acción” en el pensamiento de Hannah Arendt dentro de su obra La condición humana. Hoy vamos a explicar otro de los términos centrales que se recogen en dicha obra, la “labor”.

La autora define la “labor” como sigue:

“Labor es la actividad correspondiente al proceso biológico del cuerpo humano, cuyo espontáneo crecimiento, metabolismo y decadencia final están ligados a las necesidades vitales producidas y alimentadas por la labor en el proceso de la vida. La condición humana de la labor es la vida misma”.[1]

 

Sigue leyendo